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South, un extraordinario zapato náutico [Inspiración del diseñador]

9 mayo 2012
South

Por Abel Montserrat, diseñador de Camper

Mi amor por el diseño de calzado empezó cuando conocí a uno de los proveedores de la zapatería que tenía entonces. Me pidió que trabajara con él como diseñador de zapatos. Hasta entonces, solo había hecho bocetos de ideas para ropa, ya que estaba estudiando diseño de moda. Sin embargo, con práctica y esfuerzo, aprendí a bosquejar zapatos. Dibujar era la única manera que tenía de explicar lo que imaginaba y de convertirlo en algo real.

Cuando trabajábamos en el modelo South , el objetivo era conseguir un zapato de verano fresco lo menos estructurado posible para alcanzar la máxima flexibilidad y confort. La construcción Kiowa, originaria de los artesanos indígenas de América del Norte y del pueblo inuit, nos ofreció las características que buscábamos. Eso significaba que debíamos trabajar con expertos en Kiowa para lograr el mejor resultado posible, ya que este tipo de construcción requiere un cosido por parte de profesionales experimentados.

El South se inspiró en lo que veíamos en la calle. Al empezar un proyecto nuevo, siempre analizamos lo que lleva la gente para crear productos útiles. En este caso, además de aprovechar esta inspiración, nos permitimos guiarnos también por la intuición, por nuestro olfato y por nuestros sueños. A veces te levantas deprisa de la cama y empiezas a dibujar y, al principio, el bosquejo resulta muy raro, pero luego acaba teniendo un aspecto fantástico.

Lo llamamos South porque este tipo de zapato tiene influencias en el mundo de la vela. Asimismo, cuando tuvimos la idea de crear este diseño, quisimos usar los cuatro puntos cardinales necesarios para navegar, lo cual nos condujo al nombre del zapato.

Cuando diseño, dibujo zapatos que me atraigan a mí personalmente; en el caso de los zapatos para hombre, intento pensar en algo que yo llevaría. Me gusta el modelo South por su autenticidad. Creo que este uso de la artesanía tradicional potencia el valor del zapato. Nos permite crear algo bonito a partir de la habilidad y los conocimientos que nuestros ancestros nos transmitieron. Quizá por eso no me considero realmente un diseñador; creo que soy más bien un zapatero, ya que hay muchas maneras de hacer zapatos y, conociendo y entendiendo las diversas construcciones, tenemos libertad real para diseñar un zapato.

Si me preguntaras cómo llevaría estos zapatos, te diría que sin calcetines… Pero con pantalones, ¡eso sí! ;-)

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