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Nuestra experiencia Camper en Barcelona

1 octubre 2013
Our Camper experience in Barcelona

A principios de año, lanzamos el concurso Camper Lifelovers ”, dirigido a las personas que registrasen sus compras en Camper. Paul, nuestro ganador, eligió un viaje a Barcelona y nos envió esta amable carta sobre sus experiencias.

Indudablemente, estamos orgullosos de compartir la fantástica experiencia que tuvo con nosotros, pero también queríamos compartir sus palabras porque ofrece consejos muy valiosos para cualquiera que esté pensando en pasar un fin de semana en la ciudad (especialmente con una niña pequeña).

“Me llamo Paul, mi mujer se llama Paula y nuestra hija Imogen (de casi 2 años). Vivimos en la costa sur de Inglaterra, en la animada ciudad de Brighton. En las Navidades de 2012, quería comprarle a mi mujer unos zapatos que fueran bonitos y cómodos al mismo tiempo. Ella misma me sugirió que echara un vistazo en Camper.

Compré los zapatos, me inscribí en el sorteo de la Camper Lifelovers Experience y poco después me olvidé de todo cuando volví al trabajo y llegaron las fiestas navideñas. Cuando recibí el mensaje comunicándome que era el ganador, no me lo podía creer. Siempre te preguntas quién gana este tipo de concursos, pero esta vez fuimos nosotros.

A pesar de su céntrica ubicación, casa camper disfruta de una atmósfera tranquila y relajada en su interior

El premio consistía en dos billetes de avión, dos noches de estancia en uno de los dos hoteles boutique casa camper (Berlín o Barcelona), una cena de cortesía en el restaurante del hotel y una cámara digital Polaroid instantánea y un premio sorpresa a la llegada al hotel. Elegimos Barcelona por el buen tiempo, su impresionante arquitectura y su ambiente bohemio.

A pesar de su céntrica ubicación, casa camper disfruta de una atmósfera tranquila y relajada en su interior. Se trata de un moderno hotel boutique de lineas definidas, un estilo excepcional y multitud de detalles bien planteados y sorprendentes que acaban encantándote. Por ejemplo, todos los cuartos de baño dan a una pared transparente de unos 30 metros de altura con hileras e hileras de plantas de aspidistra. Es una lugar increíble que contemplar mientras te lavas los dientes por la mañana.

La primera noche al llegar exploramos el hotel a fondo. Imogen se lo pasó muy bien jugando con los adornos que colgaban de cadenas en el vestíbulo, que hacían ruido y bailaban cada vez que les daba una patada. La zona de comidas 24 horas (donde los clientes pueden elegir entre una selección de comida preparada, como sándwiches, ensaladas, bebidas y café/té) nos pareció una fantástica idea. ¡La visitamos muchas veces durante nuestra estancia!

Al día siguiente paseamos por el Parque de la Ciudadela y el zoo de Barcelona, recorriendo las pintorescas calles medievales del Barrio Gótico.

Por el camino nos encontramos con la Catedral de Barcelona y decidimos explorar su impresionante interior y el claustro anexo, el Patio de los patos y el jardín del claustro con su fuente de San Jordi y los famosos gansos que viven ahí. A Imogen le encantaron los gansos, ya que pensó que eran patos y ella adora los patos.

Las calles de Barcelona tienen una arquitectura ecléctica y muchas sorpresas

Esa noche, el hotel nos reservó un servicio de canguro, un acierto muy agradable, y así pudimos disfrutar de nuestra cena de cortesía en el restaurante del hotel, llamado Dos Pallilos.  La comida del Dos Pallilos fue absolutamente excepcional, algo que cabe esperar de un restaurante que ostenta una estrella Michelin. No esperábamos un ambiente tan agradable, informal y relajado.

La última mañana fuimos caminando hasta la tienda Camper en el Paseo de Gracia para elegir nuestros regalos: un par de zapatos Camper de nuestra elección para cada uno de nosotros. Los tres salimos de la tienda con los pies muy a la moda, mi pequeña Imy se llevó unos preciosos zapatos rojos que se han convertido en el tema de conversación de los parques infantiles en Brighton. A Imy le gustaron tanto las bolsas donde nos dieron los zapatos que tuvimos que llevárnoslas a casa. Aún hoy las lleva por todas partes.

Exploramos la ciudad solo a pie. Las calles de Barcelona tienen una arquitectura ecléctica y muchas sorpresas. Cada esquina que doblábamos nos descubría algo bonito o inesperado: un edificio decorado con palillos y símbolos chinos en La Rambla; plazas soleadas rodeadas de balcones llenos de flores y fachadas de iglesias antiguas; murallas romanas integradas en la fachada de un edificio más moderno; un bar de rock llamado “Bollocks”… y, por supuesto, la arquitectura de Gaudí.

Cada zona tiene su propia personalidad. Los amplios bulevares arbolados del Ensanche contrastan con las calles estrechas y sinuosas del Barrio Gótico. El Raval, donde se sitúa casa camper, tiene una atmósfera más vanguardista, aunque todavía conserva el espíritu de barrio. Nos complació encontrar un par de parques pequeños en la zona donde pudimos llevar a Imy a descargar energía.

¿Qué nos parece el mundo Camper? Si tuviéramos que resumir nuestra experiencia en casa camper, Dos Palillos y la tienda Camper, diríamos que todas tienen un ambiente único, con estilo, relajado y acogedor y un servicio de primera. Todo el personal del hotel, la tienda y el restaurante fueron un ejemplo de amabilidad y buen servicio.

En general, fueron unos días intensos, pero muy positivos. Nos sentimos privilegiados y afortunados de haber ganado un premio tan fantástico, y además nos encantan nuestros zapatos nuevos.”

Paul, Paula e Imogen Nash

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